Pf...
Vaya días el de ayer y el de hoy, y los que me quedan.
Creía que perdía al bichito más hermoso del mundo, a mi niño, a mi príncipe, a mi amor, a una parte de mi corazón..
No sé que sería de mi sin él, no sé quien me daría el amor que él me da, tampoco sé quien me chuparía y me daría besitos, por que si no es él, no los quiero de otro. Mi Triposin es mi conejo, que más que un conejo, es mi hijo.
Menuda lástima de él que tiene algo fracturado, pero con reposo y antiinflamatorios me han dicho que se curará... Nadie podrá entender jamás lo que MI conejo me puede hacer sentir. Y es que me gustaría TANTO poder darle alguna parte de mi, o que entendiera lo mucho que lo aprecio y le quiero, o simplemente entendiera mis miradas. Cinco meses lleva conmigo, cinco meses sacándome sonrisas con un simple gesto, con alguna tontería como comer o beber agua, que aun que no sea nada, la felicidad y la sonrisa, hace que se produzca.
Saber que esta bien, que es feliz y que no me olvida, me hace la cría más feliz de la faz de la tierra.
No voy a poner lo bien, lo genial y lo fantástica que me hace sentir mi, pero juro que como le pase algo a mi Triposin, no seré la misma, ni sonreiré igual, y mucho menos la parte suya que hay dentro de mi, la substituirá nadie ni nada.
Tripi, eres una de las cosas que más quiero en este mundo, un apoyo para mi, eres MI príncipe y mi niño perfecto de ojos azules.
Mejórate pronto, es lo único que pido, que si cal, rezo por ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario