Pf...
Vaya días el de ayer y el de hoy, y los que me quedan.
Creía que perdía al bichito más hermoso del mundo, a mi niño, a mi príncipe, a mi amor, a una parte de mi corazón..
No sé que sería de mi sin él, no sé quien me daría el amor que él me da, tampoco sé quien me chuparía y me daría besitos, por que si no es él, no los quiero de otro. Mi Triposin es mi conejo, que más que un conejo, es mi hijo.
Menuda lástima de él que tiene algo fracturado, pero con reposo y antiinflamatorios me han dicho que se curará... Nadie podrá entender jamás lo que MI conejo me puede hacer sentir. Y es que me gustaría TANTO poder darle alguna parte de mi, o que entendiera lo mucho que lo aprecio y le quiero, o simplemente entendiera mis miradas. Cinco meses lleva conmigo, cinco meses sacándome sonrisas con un simple gesto, con alguna tontería como comer o beber agua, que aun que no sea nada, la felicidad y la sonrisa, hace que se produzca.
Saber que esta bien, que es feliz y que no me olvida, me hace la cría más feliz de la faz de la tierra.
No voy a poner lo bien, lo genial y lo fantástica que me hace sentir mi, pero juro que como le pase algo a mi Triposin, no seré la misma, ni sonreiré igual, y mucho menos la parte suya que hay dentro de mi, la substituirá nadie ni nada.
Tripi, eres una de las cosas que más quiero en este mundo, un apoyo para mi, eres MI príncipe y mi niño perfecto de ojos azules.
Mejórate pronto, es lo único que pido, que si cal, rezo por ti.
lunes, 14 de mayo de 2012
jueves, 10 de mayo de 2012
Vuelve.
Aun que no lo leas, necesito hacerlo.
Desde párvulos siendo amigas, como aquél que dice, desde toda la vida.
Echo en falta ir a clase y no encontrarte en el lugar dónde quedábamos para ir juntas, el decir: "la hora del patio, la veré" e ilusionarme, esto hace dos años que no puedo decirlo, hace dos años que una parte de mi te la llevaste.
Te fuiste, te alejaste de este lugar, dejaste todo lo de aquí por tus padres, y a día de hoy no podemos sonreír como hacíamos antes, a todas horas, mañana, medio día y noche.
Me encantaba gritar por la calle cuando nos cabreábamos, hacer concursos de escupitajos, andar en silencio y cogidas de la mano, y de vez en cuando mirarnos y sonreír. Estar siempre sola a tu lado, sin nadie más, así terminábamos fuéramos con quien fuéramos. Las tardes sentadas en los bancos comiendo pipas o porquerías, o que me dijeras: "me encanta estar contigo", ir Sabadell andando y mirar ropa, contarnos hasta el más mínimo detalle de nuestra vida... O bien sentarnos en los pasillos del instituto y que la gente creyera que eramos algo más que amigas por siempre estar solas. Ahora no te veo a penas, tampoco hablamos mucho, pero te quiero, y te lo dije el otro día mientras lágrimas caían por mis ojos.
Te echo de menos, no te imaginas cuanto, y no te lo demuestro, tampoco te hablo a penas, pero lo hago. También quiero verte, quiero reírme contigo como lo hacíamos antes, todas las tonterías que hacías, salir de fiesta y reírnos de toda esa gente que baila ridículamente...
Por favor, vuelve pronto, quiero poder darte un beso en la mejilla cuando me apetezca, poder abrazarte muy fuerte y que me sientas y sientas que me tienes ahí para lo que quieras.. Necesito que vuelvas a mi vida, pero necesito que vuelva la misma Cintia de antes, la que se hacía llamar mi yaya, la que me cuidaba y vigilaba que ningún coche me atropellaba, la que me mimaba y me decía que me quería, la que me venía a ver a clase sin importarle nada más, esa es la Cintia que quiero.
Te quiero muchísimo, mi pequeña gran parte de mi corazón.
Personas que por mucho que pase el tiempo, siempre serán lo que han sido.
Desde párvulos siendo amigas, como aquél que dice, desde toda la vida.
Echo en falta ir a clase y no encontrarte en el lugar dónde quedábamos para ir juntas, el decir: "la hora del patio, la veré" e ilusionarme, esto hace dos años que no puedo decirlo, hace dos años que una parte de mi te la llevaste.
Te fuiste, te alejaste de este lugar, dejaste todo lo de aquí por tus padres, y a día de hoy no podemos sonreír como hacíamos antes, a todas horas, mañana, medio día y noche.
Me encantaba gritar por la calle cuando nos cabreábamos, hacer concursos de escupitajos, andar en silencio y cogidas de la mano, y de vez en cuando mirarnos y sonreír. Estar siempre sola a tu lado, sin nadie más, así terminábamos fuéramos con quien fuéramos. Las tardes sentadas en los bancos comiendo pipas o porquerías, o que me dijeras: "me encanta estar contigo", ir Sabadell andando y mirar ropa, contarnos hasta el más mínimo detalle de nuestra vida... O bien sentarnos en los pasillos del instituto y que la gente creyera que eramos algo más que amigas por siempre estar solas. Ahora no te veo a penas, tampoco hablamos mucho, pero te quiero, y te lo dije el otro día mientras lágrimas caían por mis ojos.
Te echo de menos, no te imaginas cuanto, y no te lo demuestro, tampoco te hablo a penas, pero lo hago. También quiero verte, quiero reírme contigo como lo hacíamos antes, todas las tonterías que hacías, salir de fiesta y reírnos de toda esa gente que baila ridículamente...
Por favor, vuelve pronto, quiero poder darte un beso en la mejilla cuando me apetezca, poder abrazarte muy fuerte y que me sientas y sientas que me tienes ahí para lo que quieras.. Necesito que vuelvas a mi vida, pero necesito que vuelva la misma Cintia de antes, la que se hacía llamar mi yaya, la que me cuidaba y vigilaba que ningún coche me atropellaba, la que me mimaba y me decía que me quería, la que me venía a ver a clase sin importarle nada más, esa es la Cintia que quiero.
Te quiero muchísimo, mi pequeña gran parte de mi corazón.
Personas que por mucho que pase el tiempo, siempre serán lo que han sido.
miércoles, 9 de mayo de 2012
Nacer, crecer, morir.
Caminar. Caminar hacía la nada, caminar sin motivo alguno, caminar sin un rumbo mirando el infinito. Simplemente, caminar.
¿Alguien sabe cuántos caminos pasan por nuestra vida a lo largo de todos los años vividos?
No. Ni el más sabio sabe la respuesta a esta pregunta.
Muchas veces creemos que escogemos el camino acertado por ser más fácil o más difícil, por que sea más corto o más largo, pero no siempre todos los caminos, llevan al mismo amanecer que esperamos.
No es mejor ni peor ir por el camino más difícil, no es más fácil o más difícil ir por el más corto, solo tenemos que dejarnos guiar, que perseguir lo que queremos, que encontrar lo que necesitamos. No sé si es cierto que todos tenemos nuestro destino escrito, tampoco sé si mañana estaré en este mundo, por que los humanos sólo somos humanos. Pero, podría decir que todo lo que transcurre a lo largo de nuestra vida, lo logramos nosotros mismos, con hechos, con esperanza, con fe. La vida no se trata de elegir un camino, no se trata de tener un destino o un sueño, sino, de caminar mientras luchas por conseguirlo.
Por que elegir un camino u otro, no es lo más difícil, lo que es difícil es saber con certeza que todos acabamos de un mismo modo: Muertos.
¿Alguien sabe cuántos caminos pasan por nuestra vida a lo largo de todos los años vividos?
No. Ni el más sabio sabe la respuesta a esta pregunta.
Muchas veces creemos que escogemos el camino acertado por ser más fácil o más difícil, por que sea más corto o más largo, pero no siempre todos los caminos, llevan al mismo amanecer que esperamos.
No es mejor ni peor ir por el camino más difícil, no es más fácil o más difícil ir por el más corto, solo tenemos que dejarnos guiar, que perseguir lo que queremos, que encontrar lo que necesitamos. No sé si es cierto que todos tenemos nuestro destino escrito, tampoco sé si mañana estaré en este mundo, por que los humanos sólo somos humanos. Pero, podría decir que todo lo que transcurre a lo largo de nuestra vida, lo logramos nosotros mismos, con hechos, con esperanza, con fe. La vida no se trata de elegir un camino, no se trata de tener un destino o un sueño, sino, de caminar mientras luchas por conseguirlo.
Por que elegir un camino u otro, no es lo más difícil, lo que es difícil es saber con certeza que todos acabamos de un mismo modo: Muertos.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
